¿Cuánto quieres que tu empresa crezca en 2022?

 


Enorme era el reto que tenían los japoneses en la década de los años 50´s en los años posteriores a la terminación de la segunda guerra mundial. Japón había perdido la guerra y tuvo que firmar su rendición el 15 de Agosto de 1945 aceptando la Declaración de Postdam firmada por los Estados Unidos, el Reino Unido, la República de China y la otrora Unión Soviética.

 

El país había quedado devastado y tenían el enorme reto de restaurarse y de reactivar su economía nacional a la brevedad posible. En ese entonces, un gran porcentaje de la población se concentraba en dos ciudades principalmente: Osaka y Tokio. Todos los días, miles de personas tenían que trasladarse 500 kilómetros entre los dos centros urbanos teniendo al tren como principal medio de transporte. Por vía férrea también se movían importantes cantidades de materias primas para abastecer a las principales industrias de ambas ciudades. En ese entonces recorrer ese trayecto podía tomar hasta 20 horas.

 

En 1955, el director del Sistema Ferroviario retó a los mejores ingenieros de Japón para tener un tren más rápido, pues tenía claros los enormes beneficios que esto tendría en la productividad industrial en caso de lograrlo. El ingenio japonés se puso manos a la obra y varias fueron las propuestas que fueron entregadas. Algunos lograron presentar un prototipo de tren que podría viajar a poco más de 100 kilómetros por hora. El director mencionó que eso no sería suficiente: ¡Necesitaban al menos un tren que pudiera desplazarse a 200 kilómetros por hora!

 

Ante tal magnitud de desafío, los ingenieros argumentaban que eso era imposible de realizar pues a esa velocidad era muy probable que el tren se descarrilara al momento de tomar alguna curva pronunciada.

 

-¿Por qué los trenes deberían hacer un recorrido con curvas?- preguntó el director. La respuesta parecía bastante obvia: en la geografía de Japón abundaban las montañas. Analizaron entonces la alternativa de construir túneles para atravesar las montañas, pero se dieron cuenta de que los costos serían sumamente elevados, por lo tanto no era una alternativa 100% viable.   Lejos de darse por vencidos, los ingenieros japoneses explotaron al máximo su capacidad creativa y diseñaron vagones con motores propios, reconstruyeron los engranajes de las maquinarias para reducir la fricción de manera significativa, hicieron un rediseño total en la estructura de los vagones para disminuir el peso, mejoraron la aerodinámica y reforzaron las vías para brindar más estabilidad y velocidad a los vagones.

 

Después de nueves años de trabajo arduo e ininterrumpido, en 1964 se puso en marcha el primer Tren-Bala del mundo que era capaz de alcanzar una velocidad media de 200 kilómetros por hora. El desafío estaba superado y el Tren-Bala ayudó a impulsar de manera importante el crecimiento económico de Japón. El resto es historia.

 

En este momento probablemente te estés preguntando: ¿Y esta historia qué tiene que ver con mi empresa?

 

Pues mucho y a continuación te explico por qué.

 

Si tienes una empresa, probablemente tengas el deseo de que el 2022 sea un año espectacular para tu negocio. ¿Cierto?

 

Todas las empresas necesitan crecer. Si una empresa no está creciendo, entonces se está muriendo. Para crecer, los líderes de las empresas necesitan tomar decisiones relevantes y siempre una gran decisión es darse la oportunidad de hacer ejercicios de planeación que ayuden a trazar una visión clara de las metas que se desean alcanzar a corto, mediano y largo plazo; y por supuesto, exige un ejercicio de reflexión para definir objetivos SMART necesarios para alcanzar dichas metas.

 

 ¿Qué tanto quieres que crezca tu empresa en 2022?

 

El Banco Mundial ha pronosticado para México un crecimiento económico del 3% durante 2022. ¿Este porcentaje será suficiente para definir la meta de crecimiento para tu empresa? Son varios los factores que hay que considerar para definir metas de crecimiento en las empresas, para nada se trata de un ejercicio fácil. ¿Cuáles de ellos son los que tu vas a tomar en cuenta?

 

¿Debería o no existir una fuerte correlación entre la definición de metas en tu empresa y el tamaño de tus sueños como empresario?

 

 En 1993, el entonces CEO de General Electric Jack Welch, inspirado en la historia del Tren-Bala de Japón, solicitó a todas las divisiones de GE a que tuvieran un “pensamiento Tren-Bala”, es decir, los retaba a que definieran objetivos de mejora ambiciosos y sumamente retadores. Por ejemplo, la división que era responsable de fabricar motores de avión, propuso reducir el número de defectos en un 25%, lo cual era una meta que los gerentes sabían que podían alcanzar con relativa facilidad. Cuando Jack Welch les lanzó el desafío de reducir el número de defectos en un 70%, los líderes argumentaron que era un objetivo ridículo y que era prácticamente imposible de conseguir. 

 

Sin embargo, no tuvieron otra opción mas que ponerse en acción. El equipo en conjunto se dio a la tarea de encontrar áreas de oportunidad para corregir errores. Implementaron un programa de reentrenamiento a su personal y fomentaron que cada funcionario se convirtiera en un inspector de control de calidad en todo momento. Pasados 9 meses, el número de defectos había disminuido un 50% pero aún estaban lejos de la meta. El equipo de líderes tomó la decisión de contratar a personal con formaciones especializadas y técnicas con el objetivo de tener un mayor entendimiento de los procesos y aumentar la capacidad de detectar errores. Sin embargo, por tratarse de mano de obra calificada, la oferta de candidatos era escasa. Así que, adicional a las acciones tomadas, retaron la manera en que la fábrica funcionaba y empoderaron a sus equipos para corregir errores en sus estaciones de trabajo. Después de años de enfoque en la meta, en 1999 no sólo alcanzaron la meta, sino que la superaron reportando una disminución en los defectos de un 75%.

 

El impacto de tener un “Pensamiento Tren-Bala” en las empresas ayuda a que las personas realmente se enfoquen en metas relevantes y puedan crear un ambiente retador que los coloque en situaciones constantes de creatividad, innovación y productividad.

 

Un nuevo ciclo normalmente viene acompañado de nuevos retos. Siempre será un buen momento para que como líder de tu empresa, retes de manera agresiva objetivos de crecimiento que te permitan seguir avanzando en tu recorrido hacia el éxito. Define metas agresivas (Tren-Bala) y empodera a tu equipo para que en conjunto puedan lograr resultados espectaculares.

 

 

 

Escrito por: Ignacio Ortiz | Socio Fundador PEP LATAM |Coach de Negocios ActionCOACH | Director General Deskoti Coachsulting México.

 

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